Información de emergencia para un adulto mayor que vive solo
Cuando llega una ambulancia a casa de una persona mayor que vive sola, los paramédicos suelen encontrarse con la misma escena: alguien que no puede contestar bien, un botiquín lleno de frascos y ningún teléfono de familia a la vista. Media hora de trabajo se puede ahorrar con una hoja de papel.
La lista que de verdad importa
No hace falta un historial médico entero. Con esto se resuelve la inmensa mayoría de las situaciones:
- Nombre completo y fecha de nacimiento
- Medicamentos con dosis. Es lo primero que preguntan y lo que casi nadie recuerda bien.
- Alergias a medicamentos
- Condiciones médicas: diabetes, marcapasos, anticoagulantes, epilepsia…
- Cirugías o implantes relevantes
- Dos contactos de emergencia con teléfono y parentesco
- Nombre y teléfono del médico de cabecera
- Seguro médico y número de póliza
- Si existe, la voluntad anticipada (DNR o living will)
Los anticoagulantes merecen mención aparte. Si toma warfarina, Eliquis, Xarelto o similar, que quede muy visible. Cambia por completo cómo se trata un golpe en la cabeza o una caída.
Dónde ponerla para que la encuentren
De poco sirve tenerla en un cajón. Conviene repartirla en tres sitios, porque cada uno cubre un escenario distinto.
En la nevera
Es una convención que muchos servicios de emergencia de Estados Unidos conocen: la hoja pegada en la puerta de la nevera, o dentro, con un imán visible. Sirve cuando la emergencia pasa en casa.
Encima de la persona
Cubre el otro escenario, que es el que más asusta a las familias: que le pase algo en la calle, en el supermercado o en la parada del autobús. En la billetera o en las llaves. Una pulsera, una tarjeta o una identificación digital.
Con la familia
Una foto de la lista en el teléfono de dos o tres familiares, para poder dictarla por teléfono al hospital.
Manténgala viva
Una lista de medicamentos de hace dos años puede ser peor que no tener nada, porque induce a error. Póngale fecha visible y revísela después de cada cambio de tratamiento o cada ingreso. Si no, marque una fecha fija: el primer día de cada estación funciona bien porque es fácil de recordar.
Cómo plantearlo sin que se sienta vigilado
Esta es la parte difícil, y la que hace que muchas familias no lleguen a hacerlo. Mucha gente mayor vive estas conversaciones como el primer paso para quitarle la casa o la independencia.
- Enfóquelo como control, no como pérdida. «Así, si algo pasa, lo tratan como tú quieres y no como adivinen» funciona mejor que «me preocupa que estés solo».
- Que él o ella decida qué se comparte. Que sea suya la lista, no un expediente que le hace la familia.
- Hágalo mutuo. Prepare la suya también. Deja de ser algo de viejos y pasa a ser algo de la familia.
- Aproveche un momento natural: después de una consulta, de un susto de un conocido, de un cambio de medicación.
Si vive en Florida y hay deterioro cognitivo de por medio, conviene leer también qué hacer si un familiar con demencia se pierde.
Qué hace un Tagui aquí
Tagui Help resuelve la parte de «encima de la persona». Va en la billetera o en el llavero, y quien auxilie acerca su propio teléfono para ver medicamentos, alergias y a quién llamar. No necesita batería ni que su familiar tenga smartphone, y la lista se actualiza desde el teléfono de quien la administre.
Ver productosEsta guía es orientativa y no sustituye el consejo de un médico. En una emergencia, llame al 911.