Diabetes: qué hacer ante una bajada de azúcar y qué debe saber quien te auxilie
Una bajada de azúcar grave se resuelve en minutos si alguien sabe qué está pasando, y se complica mucho si nadie lo sabe. El problema es que los síntomas se parecen a otra cosa, y casi todo el mundo se equivoca en lo mismo.
El error que se comete casi siempre
Una persona con el azúcar muy bajo habla raro, camina mal, suda, se pone irritable y a veces agresiva. Cualquiera que pase por al lado piensa lo mismo: está borracha. Se la deja en paz, o se la aparta. Y en una hipoglucemia grave el tiempo cuenta.
Si alguien parece borracho pero no huele a alcohol, piensa en azúcar baja. Es la confusión más frecuente y la más peligrosa. Un diabético en hipoglucemia puede parecer que discute por gusto: no es carácter, es el cerebro sin glucosa.
Cómo se reconoce una bajada de azúcar
- Sudor frío, palidez y temblor en las manos
- Habla arrastrada o cuesta seguirle el hilo
- Confusión, irritabilidad o comportamiento raro de repente
- Mareo, visión borrosa, mucha hambre
- En casos graves: convulsiones o pérdida de conocimiento
Si está consciente y puede tragar
- Dale azúcar rápido. Medio vaso de jugo o de refresco normal, pastillas de glucosa, una cucharada de miel o de azúcar. Que sea azúcar de verdad, no un refresco de dieta ni endulzante.
- Espera quince minutos y mira si mejora. Si sigue igual, repite. Si en lugar de mejorar empeora, llama al 911.
- Cuando ya esté mejor, algo con más sustancia. Un sándwich, galletas con queso. El azúcar rápido levanta, pero no sostiene.
Nada de chocolate ni de helado como primera opción: la grasa retrasa la absorción del azúcar justo cuando hace falta que entre rápido.
Si está inconsciente o no puede tragar
Llama al 911 de inmediato y no le metas nada en la boca: ni agua, ni jugo, ni azúcar. Una persona inconsciente no traga bien y el líquido puede irle a los pulmones. Si convulsiona, no la sujetes ni le abras la boca; retira lo que tenga alrededor para que no se golpee y mira la hora para poder decir cuánto duró.
Muchas personas diabéticas llevan un kit de glucagón para estos casos. Si la persona lo lleva encima y su familia te ha explicado cómo usarlo, es lo que corresponde. Si no sabes usarlo, dilo al 911: te van a guiar por teléfono.
La otra dirección: azúcar demasiado alto
Sube despacio, en horas o días, así que casi nunca es la urgencia de la calle. Pero conviene reconocerla:
- Mucha sed y muchas ganas de orinar
- Aliento con olor dulce o afrutado
- Respiración profunda y rápida
- Náuseas, vómitos, dolor de barriga
Con esos síntomas juntos, al 911. Puede ser una cetoacidosis y no se resuelve en casa.
Si no tienes forma de saber si está alto o bajo y la persona está consciente y puede tragar, la recomendación general es tratarlo como bajo y darle azúcar. Una bajada mata en minutos; una subida, no.
Qué debería saber quien te auxilie
Si el diabético eres tú, esto es lo que cambia el trato que recibes cuando no puedes explicarte:
- Que eres diabético y de qué tipo
- Si usas insulina, y si llevas bomba o sensor continuo
- Si llevas kit de glucagón y dónde
- Alergias a medicamentos
- Dos contactos de emergencia con parentesco
- Otras condiciones: riñón, corazón, anticoagulantes
Y algo que se olvida: si llevas una bomba de insulina o un sensor pegado al brazo, que quede escrito. Un paramédico que no sabe lo que es puede quitarlo, y a veces conviene dejarlo puesto.
Si además vives solo, la lista completa está en información de emergencia para quien vive solo.
Que no tengan que adivinar que eres diabético
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Ver los formatosEsta guía es orientativa y no sustituye el consejo de su médico ni el plan de tratamiento que le hayan indicado. En una emergencia, llame al 911.